Ir al contenido principal

Soy de ti.

Te amo de una manera inexplicable, de una forma inconfesable, de un modo contradictorio. Te amo, con mis estados de ánimo que son muchos y cambian de humor continuamente por lo que ya sabes; el tiempo, la vida, la gente, la muerte.


Te amo con el mundo que no entiende, con la gente que no comprende, con la ambivalencia de mi alma, con la incoherencia de mis actos, con la fatalidad del destino, con la conspiración del deseo, con la ambigüedad de los hechos. Aún cuando te digo que no te amo; te amo, cuando te engaño; no te engaño.  En el fondo llevo acabo un plan para amarte mejor. Te amo sin reflexionar, inconcientemente, irresposablemente, involuntariamente, por instinto, por impulsó, irracionalmenente.  En efecto no tengo argumentos lógicos, ni siquiera improvisados para fundamentar este amor que siento por ti que surgió misteriosamente de la nada, que no ha resuelto  mágicamente nada y que milagrosamente poco a poco ha mejorado lo peor de mi.  Te amo con un cuerpo que no piensa, con un corazón que no razona,  una cabeza que no coordina, te amo incomprensiblemente, sin preguntarme por que te amo, sin importarme por que te amo, solamente te amo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Soy el tercer acto de una obra mal escrita.

Destroce mi cuerpo en busca de paz mental que nunca encontré. Las heridas aun sangran, confió que en algún momento sean solamente cicatrices curadas por el tacto adecuado, por la sonrisa de aquel que sepa verle la belleza a un corazón que es bonito porque estuvo roto. Por que quiso. Aun con la sonrisa llena de fracasos bailo. Soy letras, nicotina, dolor ajeno, heridas, lágrimas no derramadas, sonrisas vacías, ojeras y culpas. No estoy sola, tengo miles de demonios que no me dejan. 

Nunca nos diremos adiós.

Que todo es pasajero. Ocurrió. Existió. Fue un tremendo acierto o una jodida derrota. Estoy aquí abrazándote y dándote las gracias. Se me da fatal rendirme y si te escribo no es porque lo haga, sino porque he aprendido a sobrevivir contigo. No te pido nada, te lo llevas casi todo, pero tengo que confesar que me enseñaste a sonreirle a cada puta lágrima, me enseñaste que no siempre somos dueños de lo que soñamos y que el hecho de desear mucho algo o alguien no conlleva que se pueda conseguir. Pero eso si, rendirte ayuda menos. Sabiendo que todo es pasajero no pienso preocuparme más. Se que volverás, quizás con otros labios, distinta sonrisa y nuevas caídas, pero tu. Y te recibiré sin miedos absurdos y seguirás siendo tu, en presenté.  Así que ven, te espero siendo la misma pero contigo en cada cicatriz. Que volveré a luchar por retenerte aunque te me vuelvas a escapar de las manos. Ven en presenté, pasado, que te quiero recordar como hoy en un futuro. Y es que no quiero comenzar a r...